Inclasificable artista de culto y, paradójicamente, mito eternamente recor-dado, Silvio dejó tras de sí un legado discográfico escueto pero inteuso. Tan intenso como ancho e inaudito fue el anecdotario vital de quien creía en el rock y a él se entregó con la misma pasión con la que amaba a Sevilla y sus tradiciones. El de Silvio Fernández Melgarejo fue un caso único, casi inexplicable: inventó un género musical hijo de mil padres pero que es únicamente suyo. Así lo entendieron la crítica musical más inquieta y su compacta legión de seguidores.
Silvio, que falleció en 2001, alcanzó la cima con Fantasía occidental, una obra de 1988 en la que junto a Sacramento, su banda del momento, mostre en plenitud todo su poderío musical desplegando su particular decálogo artístico. Ese cuya esquiva fórmula maestra consi t'a en atacar, con su ca-racterística voz, canciones utilizando varios idiomas y saltando con garbo las fronteras del rock, aproximándose a la música melódica italiana o a las marchas de la Semana Santa sevillana.
En este libro, Antonio Jesús García y Rareón García rinden homenaje a Silvio y a esa obra fascinante e inagotable que es Fantasía occidental. Uno de esos discos tocados por la magia, genuino por su carácter iconoclasta, por su fabuloso repertorio y por los talentosos músicos que se sumaron a la aventura de grabar un álbum que elevaría a Silvio a las alturas del rock español. El lugar de los elegidos. Ese donde importa el arte, no las ventas.
Fantasía occidental. Silvio y Sacramento, rock bajo palio es una obra apa-sionada pero documentada y didáctica, en la que no se eluden las tan ne-cesarias dosis de sentido del humor y que cuenta con los recuerdos de colaboradores como, entre otros, los imprescindibles y también legendarios Pive Amador, que hacía crecer las canciones, o Andrés Herrera «Pájaro», su portentoso guitarrista. Entre todos, mientras rememoran las andanzas de Silvio, revelan la creación del adictivo Fantasía occidental.