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Jerez tras el alzamiento militar.
Segunda parte de «1936 Jerez en guerra». Si el primer volumen describía el Jerez de 1936 previo al alzamiento, esta segunda parte aborda el resto del año, Jerez en los comienzos de la contienda, la represión y el nuevo régimen.
[Nos comentaba un amigo que "el pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla". Frase que otro amigo le matizó diciendo que "el pueblo que no conoce su historia no comprende su presente y, por lo tanto, no lo domina, por lo que son otros los que lo hacen por él". De unos años a esta parte muchas personas están intentando que todos conozcamos nuestro pasado más reciente, haciendo mención a la "Recuperación de la Memoria Histórica", quizás un cajón de sastre en el que cabe todo lo relacionado con la Guerra Civil, la represión franquista y sus protagonistas... Quien desconoce o ignora el pasado, ni puede comprender el presente, ni mucho menos puede luchar por el futuro. Por ello, intentamos desde una óptica imparcial recorrer las calles del Jerez de 1936, con la más escrupulosa realidad de 1936, no desde la visión actual, situándonos en el contexto histórico de unos acontecimientos que se cuelan sin la pasión de la clásica doctrina actual de la derecha, la izquierda e incluso la del centro. La historia no olvida y quien la olvida pierde sus señas de identidad, convirtiendo la historia en historieta, manipulándola a su antojo e incluso apropiándose de ella. Nosotros vamos a sumergirnos en lo que estrictamente nos importa, que no es otra cosa que saber qué pasó en Jerez en aquel trágico año].
Las torturas cometidas en la guerra de Ucrania y los ahorcamientos públicos de Irán nos recuerdan que nuestra especie, capaz de llevar a un ser humano a la Luna, no ha avanzado, ni remotamente, en otros aspectos. Moralmente seguimos siendo el animal que se complace en el dolor ajeno y que decreta sin piedad la muerte de sus semejantes. Somos un lobo para nuestros semejantes.
A garrote vil expone el tema de la tortura y la pena de muerte desde los inicios de la Humanidad hasta nuestros días, incluyendo los instrumentos de tortura y las modalidades de ejecución que solo existieron en la fértil imaginación de sus creadores. El lector encontrará aquí referencias a la compleja técnica de la crucifixión (tan alejada de la idea que tenemos de ella); del empalamiento que hizo famoso a Vlad, el inspirador de la figura de Drácula; de la vesánica ejecución china de los cien cortes y, en fin, de las refinadas torturas ideadas por los nazis, algunas de las cuales siguen vigentes en numerosos regímenes policiacos actuales. Junto a las ejecuciones y a los tormentos el lector conocerá a los verdugos que los aplicaron, con los datos que humanizan su oficio.
El espectacular aparato gráfico de esta obra es fruto de décadas de investigación sobre la materia por parte de los autores y complementan el texto de forma modélica. Isabel Castro y Juan Eslava han prestado especial atención a los tres procedimientos de ejecución «piadosos» que impulsó la Ilustración europea: la horca inglesa, la guillotina francesa y el bien intencionado, pero controvertido, garrote español.
Contenido: Prólogo. Introducción. I) La Segunda República: Bienio republicano-socialista. Bienio radical-cedista. El Frente Popular. II) Guerra Civil y Represión: Alalá rojo. Alcalá nacional. Bibliografía.
El uno de agosto de 1903 la sociedad obrera anarquista de Alcalá del Valle (Cádiz) respaldó una huelga general convocada en todo el país para reclamar la libertad de los presos sociales. Una concentración de los trabajadores en las afueras del pueblo fue disuelta violentamente por la Guardia Civil con el resultado de un joven muerto y varios heridos, entre los que se encontraban dos guardias. Los malos tratos a los que fueron sometidos posteriormente algunos de los detenidos provocaron una oleada de solidaridad con ellos en el movimiento obrero español, convirtiendo a estos sucesos en uno de los acontecimientos que más repercusión internacional ha tenido de todos los producidos en la Historia Contemporánea de Andalucía.
Este libro no es uno más sobre la dictadura franquista. Pretende comprender su funcionamiento a través de una rigurosa investigación sobre un espacio periférico concreto que la ayuda a comprender, el Campo de Concentración de Prisioneros de Rota (Cádiz). Pronto se convirtió en uno de los lugares de cautiverios estables de mayor importancia con el paso por sus instalaciones de un mínimo de 20.000 personas. Estas páginas contienen una mirada de larga duración que permite explicar mejor el sistema concentracionario de la España de Franco. Por ellas pasan burgueses enriquecidos en tiempos anteriores a su uso como recinto de cautiverio y trabajo forzado al calor de la tradicional, industrializada y beneficiosa arte de pesca de almadraba. También, por supuesto, perpetradores y víctimas del campo de concentración en el marco de la Guerra Civil y sus difusos y duros años postconflicto. De la misma manera lo hacen sujetos anónimos vilipendiados por la dictadura en su ecuador, expulsados a favor de unos intereses estratégicos globales y unos inversores extranjeros encargados de erigir un hotel en pleno desarrollismo especulador que sigue hoy activo. Un libro que ayuda a repensar nuestro pasado traumático, a lidiar con los olvidos del presente y a abogar por la memoria del mañana sin dejar indiferente.
Legado y tragedia del dirigente republicano y masón gaditano Manuel Muñoz Martín. Contenido: Introducción. La trayectoria militar de Muñoz Martínez. Inicio y ascenso en la masonería. Triunfo electoral y política reformista en el primer bienio republicano. Casas Viejas y reforma agraria. Preocupación por los conflictos industriales. Liderazgo en el radical-socialismo. Único diputado gaditano de izquierda en el segundo bienio. La creación de Izquierda Republicana. Masón e izquierdista ante la mayoría radical-cedista. Promotor y referencia del Frente Popular. Gobernador civil interino. Director general de Seguridad en los comienzos de la Guerra Civil. Castigo de su familia y nuevo rumbo personal con Araceli Zambrano. Diputado en las Cortes itinerantes. Camino del exilio. Refugiado en París. Perseguido por la justicia franquista. Cautivo de la Gestapo. Extraditado a la España de Franco. Procesamiento y ejecución. Notas. Fuentes. Bibliografía.
«Hay personas que se empeñan en cruzar la vida por senderos hostiles, destruyendo y restando. Hay quien se esfuerza en cruzarla por la senda de la bondad, aportando y construyendo. Otras veces es la fortuna ingrata quien nos empuja por senderos de enfermedad y sufrimiento. En muchos casos la senda viene impuesta por la acción ajena, en ocasiones cruel, humana otras» [Del Prólogo].
Este volumen, cuya producción editorial ha correspondido a Editorial Tréveris, es el primero de una trilogía, que se completa con II. La partida de los guerrilleros los Morenos de Cortes y III. La muerte del hijo del comandante Abril. Sobre el volumen que se presentó el 9 de diciembre en Jimena, dice el autor: La historia de la guerrilla antifranquista en la provincia de Cádiz -sobre todo en la Serranía de Ronda y Campo de Gibraltar- no puede valorarse por las actuaciones de algunos grupos alejados de lo que fue el verdadero movimiento guerrillero en la zona, puesto que en algunos momentos pudo parecer que actuaban como delincuentes comunes. Quienes componían la guerrilla y colaboraban con ella fueron hombres y mujeres con ideales de libertad. Anarquistas, comunistas y antiguos miembros de la UGT, tuvieron como único objetivo por el que lucharon y murieron el derrocar el régimen franquista impuesto por la fuerza. Decidieron hacerlo por la vía armada en los montes, contando con ayuda de otras personas en las ciudades, amparados en la clandestinidad con la esperanza de que las organizaciones políticas y sociales volvieran a España tras la guerra y la posguerra. Durante mucho tiempo se les persiguió encarnizadamente; se les llamó bandoleros y se les aplicó la ley de fuga. Ellos y sus familiares sufrieron vejaciones y persecuciones. Pero el 16 de mayo de 2001 el apelativo de bandoleros quedó atrás. Desde ese día y para siempre los guerrilleros antifranquistas están situados en la historia en el lugar que les corresponde, por su voz, por su palabra, por sus hechos y por el reconocimiento del pleno del Congreso. Hoy todos ellos han pasado a formar parte de nuestra memoria histórica.
Conil de la Frontera vivió el golpe de Estado y la guerra a la que éste dio lugar formando parte de la retaguardia andaluza controlada desde el primer momento por los sublevados. Tal realidad condicionó la experiencia colectiva de la violencia generada por el conflicto y la dictadura. La convivencia entre vecinos enfrentados fue posible porque el miedo, el silencio y la desmovilización condicionaron las pautas para ello, manteniendo el privilegio de los vencedores. El desconocimiento de este pasado ha facilitado la falta de reflexión sobre lo sucedido, pero también el mantenimiento de muchas de las estructuras sociales, políticas y económicas que tuvieron su origen en la ruptura del sistema democrático.La investigación de los hechos históricos propicia el acercamiento a la verdad y el cuestionamiento del presente. Es un derecho de la ciudadanía conocer el pasado y así poder mejorar la práctica y las exigencias del Estado de derecho actual. Conil de la Frontera vivió en los años treinta una experiencia traumática que resultó muy negativa para el conjunto de la población, pero que no por ello ha de quedar en el olvido. Todo pasado es un patrimonio de los descendientes y más cuando específicamente fue expoliado y arruinado el de las vencidas clases trabajadoras.